jueves, 26 de abril de 2007

Esos nervios que nos traicionan a veces, y a veces, siempre

Sobre las diversas tesis de la problemática diaria de nuestros quehaceres mundanos, la de como no ponerse en punta es una importantísima que no obstante no merece nuestra atención, pese a haber diversos refranes que nos avisan en su contra.

No es que sea una cosa no mencionada en este blog, pero matizamos para el beneficio projil.

Ponerse en punta, ponerse nervioso, "estresarse" como dicen los ingleses, tiene diversas fases:

Como animales racionales, estamos ahí, en la calle, en la ofis, en nuestra casa, pastando, observando otros animales o realizando acciones para pastar más o para aparearnos más y mejor. Súbitamente, acaece un contratiempo, u obtenemos noticia de algún inconveniente que nos atañe. Nuestro sentido salvajil se pone en marcha, para en definitiva "salvarnos" de un posible peligro. Nuestro corazón late más deprisa, el sistema nervioso se activa al máximo (de ahí lo nervioso), diversos mecanismos emotivos se ponen en marcha...todo está al quite por si se tiene que usar...y se usa...

Nos volvemos agresivos, con nuestra voz o gestos emitimos señales de aviso estentóreas, nuestra cara se enrojece o lloramos...y todo para qué?

Es cierto que esto antes, en un mal encuentro en medio de la selva, nos podía ayudar, como puercospín que se eriza frente a su predador. Pero en la "magnífica" sociedad actual que hemos creado, de qué sirver ponerse nervioso?

Se soluciona el problema con eso? Se espanta a los enemigos? se asegura nuestra supervivencia y nuestro condumio. Pues la verdad, atentos amigos, no busqueis más, respuesta, no! No sirve de nada dar rienda suelta a esos sentimientos, al menos en público.

Bueno sí que sirve: nos da fama de inestables, de agresivos, de poco abiertos a la amistad o al trabajo en equipo...la verdad es que es mejor canalizar esa consecuencia.

De todas formas, no os estoy pidiendo que anuleis esa reacción. De hecho, estoy convencido que como con el agua del río, es mejor dejarla ir que sujetarla. Por eso, es mucho mejor que cuando tengais ese episodio, lo canaliceis a través de algún modo que queme la mala energía a través de algo reversible, como un golpe sobre la mesa, un grito o media hora de jogging. Por supuesto, no hacerlo cortándose el pene o estrellándose con el Ferrari de papá, porque eso ya cuesta más repararlo. Y lo de pegaros un tiro, olvidaros, no vale la pena.

Tomad un poco de píldora de esta todas las mañanas y vereis como pronto todos dicen...oh qué majo es el Genaro...Oh qué simpática es Adalberta, y en el fondo quizás sois unos cretinos, pero bien canalizaos, eh?!

Hala a cascarla

4 comentarios:

Alicia dijo...

El stress y sus hermanas, la depresión y la ansiedad, son un plaga muy extendida pero poco comprendida.

Mucho de insatisfacción hay de fondo en todas esos trastornos que están surgiendo de un devenir en nuestras costumbres y comportamientos que no me parecen correctos ni saludables.

Yo creo que si, sencillamente, fueramos honestos y sinceros con nosotros mismos (y con los demás) las cosas serían más "sanas". Pero, ¡oh, qué paradoja!, la sinceridad se tilda de "malrollo" y el hipócrita es una persona de saber estar. Así es inevitable que todo vaya un poco mal. O peor.

Un abrazo.

fullmoonthe dijo...

me lo quitaste de la boca...de hecho es así, se deben seguir las "reglas" autoimpuestas e impuestas por la sociedad, pero creo que matizando uno puede al menos demostrar que no está del todo anulado, y veincularlo hacia otro lado

un beso alicita

Alicia dijo...

Creo que a tu post le pega esta canción y en esta versión... Y porque "fool" y "full" suenan casi igual en inglés...

http://www.youtube.com/watch?v=GG6kp6Qe7sQ

Un beso, fullito. 8-)

fullmoonthe dijo...

rizando el rizo, eres fantástica, y te veo dentro de poco encumbrada en el éxito

slts