viernes, 13 de abril de 2007

No me toques la cebolla con lo que tengas....más a mano

Ayer, después de mucho tiempo pensando que c. podría hacer, para cocer algún vegetalillo que no fuera lo de siempre absolutamente, di con mi cuerpo con las cebollas.

Mi madre, tiempo ha, hizo unas cebollicas con una salsita al vino fantásticas, y fíjate que aún me acuerdo (era adolescente)

Ahora entiendo porqué no las hizo nunca más, me harté de llorar.

Total, como Alicia (moonblog) me echará los galgos el lunes porque no puse la receta, pues va la pongo y disfrutais este finde. Como siempre, paciencia al cocerlas y remover mucho.

A ver,

Cebollicas pequeñicas o medianicas, a discreción
un peazo de carne, sea una costillica de cerdo, de cordero, o piezas de pollo.
un poco de aceite de oliva, vino blanco y especias

Pelais las cebollicas y cogeis una sartén grande, u olla plana quizás mejor de cerámica.

Poneis el aceite y freís el peacito de canne
Acto seguido poneis las cebollas. Si están frías, no les pongais demasiado fuego luego para que no se quemen. Podeis calentarlas sumergiendolas en agua muy caliente (sistema chino) Pero esto no es demasiado importante.

Freis las cebollas removiendolas con el aceite caliente.

Añadis un pizcarrón de sal, y especias, y el vino, un vaso. Especias le puse canela, comino y curri.
Casi se me olvidaba: como este era un vino seco, le añadí dos sobres de azúcar. Tomad nota.

Mientras esté cogiendo el calor a fuego fuerte, lo removeis mucho.

Una vez veais que empiezan las cebollas a pochar, bajais el fuego, las tapais y lo dejais haciendo chup chup

De vez en cuando removeis. Si se ven negras lo estais haciendo mal.

Al cabo de una horita al fuego lento, cerrais el gas y las tapais con un trapo en su tapa.

Estas desprendían un intenso aroma a canela y comino, que levantaba el espíritu. La salsa la usamos incluso para aderezar unos tallarines

sl2

Estas, hechas en uok con salchichas de pavo y Butifarra blanca

2 comentarios:

El Arrepentido que se arrepintió dijo...

Por acá, la cebolla es casi la fruta típica nacional, son muy pocos los preparados que no la llevan, la comemos indistintamente cruda como cocida, en salsa, en escabeche, en ensaladas de tomate, en empanadas y creo que hasta una par de postres por ahí existen con cebolla (Lo de los postres es broma, no valla a ser cosa que termines tratando de hacer mermelada con el lacrimoso fruto), cuando quieras te paso unas cuantas recetas.

Saludos Bro

Alicia dijo...

Os comento... Aquí en Sevilla hay un Convento (¿Santa Paula?) que hacen mermeladas no usuales. Recuerdo la de tomate y de pimientos... Por lo que, arrepentido, no me extrañaría que exista la mermelada de cebolla.

Ays, mi full, como nos alimenta con la visual.

Ahora, un besito muy muy muy fuerte.